Archivos Mensuales: agosto 2015

MI CASA EN PARÍS

F Mi casa en París

Con esta cita de Samuel Becket: “Si tu no me amas nadie me amará”, escrita sobre un muro, comienza y termina esta película.

Entras al cine esperando que vas a reír en una comedia. Te ves metido dentro de una obra expléndida que retrata nuestra relación con nuestras emociones más intensas.. Un poco como la vida: entramos con la expectativa de pasárnoslo bien, pero nos pasan cosas desde el minuto en que nacemos, que o tenemos el coraje de tratar de pensarlas, o nunca nos vamos a ver libres de ellas.

La película habla de como los padres tienen una influencia decisiva en la autoestima de sus hijos “ en esa invención humana que llamamos infancia”, o lo que es lo mismo en su capacidad futura para quererse a sí mismos. Uno de mis maestros en psicología, Jorge Thomas, me enseñó que, como dice la Biblia, las personas nacemos con un pecado original, con una mancha, que es resultado de los conflictos no resueltos de nuestros padres. Sin haber hecho nada para merecérnoslos, absorbemos una parte de ellos por el mero hecho de pertenecer a esa familia. La vida consiste después en tratar de liberarnos de esa mancha. Esta película habla de ésto.

Kevin Klein, en una interpretación memorable, nos dice: “Nadie nace y el médico dice tiene todos los dedos de las manos, todos sus dedos de los pies y viene con toda su autoestima. Esto no funciona así” porque  nuestra capacidad de autoestima dependerá de la capacidad que tengan nuestros padres para amarnos (para cuidarnos, para respetarnos, para transmitirnos esperanza, para conocernos, para ponerse en nuestro lugar, etc…)

En París, yendo a recoger una herencia, el protagonista se sumerge sin buscarlo en el pasado para bucear en la vida de su padre y, a través de ello, encontrar el significado a su propia vida. Una viaje, la vida es un viaje y la vida es cómo gestionamos la herencia que recibimos.

En relación a las emociones, me gustaría haber oído hablar de esta película tanto, por lo menos, como de la película de Disney –Pixar “Del revés”. Entre las dos me quedo sin duda con ésta: nos pone en contacto con nuestras emociones infantiles, nos enseña lo necesario que es hablar de lo que sentimos y nos muestra lo que es reparar lo que duele por dentro.

Una comedia dramática interpretada de manera sublime.

Coral López.

 

 

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